La historia detrás de una de las fotos más insignes del terremoto

Foto de AP/Roberto Candía

Roberto Candia, correponsal de la AP, estaba en Pelluhue cuando se encontró con un artesano que lo había perdido todo.

SANTIAGO.- De la gran cantidad de imágenes que se han tomado en los momentos posteriores al terremoto que sacudió nuestro país, hay una que ha llamado especialmente la atención y ha dado la vuelta al mundo, siendo destacada tanto en medios como The New York Times, o trasnformándose en la postal favorita de los usuarios de Facebook.

La fotografía muestra a un hombre sosteniendo una bandera chilena rasgada y llena de barro, parado en medio de la destrucción total: árboles caídos y techos arrastrados por lo que fue el tsunami en Pelluhue.

Porque fue ahí donde el fotógrafo Roberto Candia, corresponsal jefe de fotos de la agencia AP en Santiago, capturó algo de lo que se vivía en lo que hasta el viernes era un pequeño pueblo en la costa de la séptima región.

El hombre de la foto es Bruno Sandoval un artesano oriundo de Talca que llegó a Pelluhue en diciembre junto a cuatro personas, según relató Candia a Emol.

El día antes del terremoto Sandoval había ido a Laja a hacer unos trámites y volvió a su casa después del terremoto. Al buscar la cabaña donde vivían no la encontraron. Se la había llevado el mar.

Recién un par de horas después pudo contactar a sus compañeros, que habían logrado arrancar hacia los cerros y se encontraban a salvo. Lo mismo pasó con la mayoría de los habitantes de esta localidad, quienes estaban en lo alto esperando que alguien los fuera a rescatar, en medio de una densa neblina que se extendía por la zona durante la madrugada del sábado.

El artesano perdió toda su ropa y cosas personales, además de un furgón Suzuki que también fue arrastrado por las olas que arrasaron con todo Pelluhue. Buscando algún vestigio de sus pertenencias, encontró esta bandera, y la levantó.

“Fue bastante emotivo”, dijo Candia. “Hay una desolación enorme en esos pueblos, hay muy poca presencia policial”. Explica que sólo hay algunos efectivos de investigaciones y siete militares que trabajan para rescatar los cuerpos. “La gente, se encuentra absolutamente consternada”, acota el fotógrafo.

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