Ovnis, un fenómeno que desata controversias entre los mexicanos

En México, siempre se ha dicho que existen tres grandes temas de los cuales jamás debes hablar en una reunión, especialmente cuando la intención sea “llevar la fiesta en paz”: política, religión y futbol. Pero si hubiera que añadirle a la lista un cuarto tema, partiendo de sus capacidades para generar controversias entre los apasionados –e invariablemente acalorados- ciudadanos mexicanos, seguramente el tema de los ovnis estaría entre los prospectos.

Entendiendo como “ovni”, por supuesto, no a ese objeto que flota en el aire y cuyo origen desconocemos, sino a esos objetos que aparecen en la calle o nos muestran en la TV, con miras a hacernos concluir que se trata de un vehículo tripulado por visitantes extraterrestres. Porque es cierto, muchos de nosotros hemos visto objetos raros surcando el cielo de México –que no necesariamente tendrían que ser “no identificables”- pero se necesita una innata predisposición a la fe para asumir en el acto que se trata de un visitante, y no un amasijo de globos que se escaparon de algún parque. O también podría ser el truco de alguien que pretende la inmortalidad apoyado en las facilidades tecnológicas, en caso que nos toque ver este fenómeno por medio de la TV, pero en cualquier caso se precisa convicción para sostener que se trata de un visitante.

Porque ciertamente, se requiere que la fascinación por lo inexplicable está inscrita en el genoma, para lograr que tantas historias salten de la imaginación a la televisión, y de ahí se conviertan en leyendas urbanas que alcancen un considerable grado de credibilidad. No es casual que sea nuestro país el primer lugar donde logró fotografiarse un ovni el 12 de agosto de 1883, cuando el astrónomo José Bonilla observó en el cielo de Zacatecas varios objetos que inexplicablemente cruzaban por el disco del sol, y decidió captar la imagen de uno de ellos.

En la actualidad, centenares de personas vigilan los cielos mexicanos con el obturador del celular preparado para captar una imagen o grabar cuando menos unos segundos de video, que pudiera convertirse en la prueba más irrefutable de la existencia de los presuntos visitantes. Este desenfrenado interés ha provocado que en pocos años, nuestro país se convierta en uno de los focos de atención en lo que se refiere al fenómeno ovni. Muestra de ello, es el encuentro mundial que en plena víspera del arribo de la primavera, tuvo lugar en tierras aztecas. Fue nada menos que la “Cumbre Mundial Ovni 2010” y reunió a varias de las mayores celebridades dentro de la “ufología”.

Un evento organizado por el controversial Maussan

No es casual que sea nuestro país el primer lugar donde logró fotografiarse un ovni el 12 de agosto de 1883, cuando el astrónomo José Bonilla observó en el cielo de Zacatecas varios objetos que inexplicablemente cruzaban por el disco del sol, y decidió captar la imagen de uno de ellos.

De entre los organizadores de este evento, que durante un fin de semana congregó a muchos de quienes vigilan los cielos mexicanos, se encontraba por supuesto Jaime Maussan. Este periodista, que entre 1970 y 1993 fuera ampliamente galardonado por su trabajo periodístico, abandonó a mediados de los 90 la investigación de temas ecológicos y sociales, para meterse de lleno a indagar en el reino de los ovnis y todo lo inexplicable. Desde entonces, se ha convertido en la figura central –al menos en el plano mediático- del fenómeno ovni en México, lo cual le ha traído tanta popularidad como detracciones.

Lo cierto es que Maussan se ha aventurado en un territorio donde el testimonial abunda y el sustento científico es muy escaso. Esa ha sido probablemente la mayor debilidad del movimiento ovni que él encabeza en nuestro país: volverse cada vez más mediático alejándose de lo científico. Y para muestra bastaría con mencionar al poblado de Metepec, donde en 1995 Sara Cuevas aseguró haber grabado por unos segundos a un supuesto alienígena, que por la vía de Maussan se vio en cadena nacional. El video fue muy discutido y prácticamente ridiculizado, ocasionando al final más suspicacias que certezas.

Y qué decir de aquella vista del “Discovery Chanel”, cuyo programa acerca de los ovnis de México hizo ver bastante mal al mencionado periodista, quien saltara a la fama en los 80 por la vía del programa 60 minutos, con trabajos acerca de las adicciones o de la Mariposa Monarca, entre muchos otros.

Así es este controversial Maussan desde la segunda mitad de los noventa, y que en 2010 ha organizado la tercera “Cumbre Mundial Ovni”, teniendo como sede el Wolrd Trade Center de la ciudad de México. Este año, el encuentro ha tenido como tema central las populares predicciones que los mayas realizaran para el año 2012, donde a decir de algunas interpretaciones, el mundo podría llegar a su fin. “Pienso que ahora mismo están ocurriendo muchas cosas: terremotos, tormentas, un invierno increíblemente frío en muchas partes del mundo. Sé que mucha gente va a sufrir, pero probablemente pueda ser un nuevo comienzo para la humanidad”, afirma Maussan sobre ese año que ya se acerca.

Pasión y una dosis de fe

Más allá de los videos y fotos, cuya falsificación está al alcance de cualquiera gracias a la tecnología, hay muchos paisanos a los que se les hace fácil confiar, creer y en consecuencia, defender apasionadamente una convicción. Y cómo no, si hay toda una cultura que nos impulsa a creer en lo que dicta la TV, y es por esta vía que desde los años de Juan Ruiz Healy (en 60 minutos) pasando por el popular “¿Y usted qué opina?” de Nino Canún, se nos ha venido insinuando que el territorio nacional es el epicentro de los avistamientos.

Todos los días, cientos de personas ven objetos en el cielo y probablemente es mucho más controlable tener difundida una explicación muy convincente, que además implique un desafío. Porque podrían ser el globo que se le escapó un niño, o alienígenas transitando por la atmósfera terrestre… ¿Y cómo alguien podría asegurarlo o refutarlo? Puesto que si de imaginación se trata, también se valdría decir que son ultramodernos vehículos de prueba no tripulados y hasta podríamos aventurarnos a sostener que se trata de eficientes medios para trasladar mercancías ilegales.

Lo cierto es que mientras las imágenes sean difusas, las pruebas no sean concluyentes, los encuentros sean privilegio de unos cuantos y las teorías más aceptadas para ofrecer explicaciones sean las conspirativas, el fenómeno ovni seguirá siendo un tema de fe, donde toda explicación cabe y cada conclusión, en consecuencia, posee el mismo peso, en el camino para llegar a la explicación más tangible.

Fuente: http://www.e-consulta.com/