Un nuevo terremoto de magnitud “significativa” podría azotar Chile en un plazo de tres meses, según un informe

SANTIAGO, 8 Abr. (EUROPA PRESS) –

El Servicio Sismológico de la Universidad de Chile alertó este jueves del riesgo de que se vuelva a producir un terremoto de magnitud “significativa” en un plazo máximo de tres meses además de las numerosas réplicas que han azotado al país desde que el pasado 27 de febrero un seísmo de 8,8 grados en la escala de Richter devastara las regiones del centro y del sur del país.

“Las réplicas posiblemente continuarán por varios meses más y su magnitud debiese disminuir al igual que su frecuencia; sin embargo, no es posible descartar la ocurrencia de réplicas de magnitud significativa”, recoge el informe facilitado por dicha institución.

El autor de este documento, el director del Servicio Sismológico, Sergio Barrientos, explicó que el comportamiento de las placas tectónicas en temblores anteriores de magnitud similar han demostrado que el fenómeno puede repetirse meses después y detalló que podría alcanzar “los 7 grados Richter o un poco más”.

“No se puede descartar que ocurra una réplica importante. Recuerde que en el año 1985 hubo una réplica importante (de 7,2 grados) un mes y unos días después del terremoto, y nosotros estamos recién pasando un mes desde el terremoto, así que la ventana de tiempo todavía está abierta para que suceda algo así”, afirmó.

En caso de producirse, esta gran réplica, que adquiriría el estatus de seísmo por su intensidad, tendría lugar en un plazo máximo “de dos o tres meses” aunque Barrientos apuntó que “nadie puede asegurar que ocurra”. En este sentido el experto indicó que el análisis de temblores anteriores se ha constatado que “unos las tienen (fuertes réplicas) y otros no”.

El informe señala que tras el terremoto se registraron un total de 260 réplicas con una intensidad cercana a los 5 grados en la escala de Richter, la mayoría durante los tres primeros días posteriores al temblor inicial, y al menos otras 18 en torno a los 6 grados sin que se hayan producido temblores superiores a los 7 grados.

A estas hay que sumar los “varios miles de réplicas de menor magnitud” que no han sido percibidas por la población. Barrientos explicó que se trata de sacudidas “tan pequeñas, que prácticamente no contribuyen a la liberación de energía” ya que son las de mayor magnitud las que provocan este proceso.

Recorte de http://www.europapress.es

Fuente: http://www.europapress.es