Hallan en la nariz de una niña una nueva especie de sanguijuela con dientes enormes (Dinobdella ferox)

Detalle de la mandíbula. Foto: Phillips, Mide 44,5 milímetros y compartió entorno con los dinosaurios Vivía en las zonas remotas del alto Amazonas

nvestigadores del Museo Americano de Historia Natural en Nueva York describen en la revista PLoS ONE las características de una nueva especie de sanguijuela descubierta hace tres años en la nariz de una niña peruana. La sanguijuela, a la que se denominó ‘Tyrannobdella rex’, medía 44,5 milímetros y tenía una única mandíbula con grandes dientes y unos genitales muy pequeños. Su nombre significa ‘sanguijuela reina tirana’ y es una especie recién descubierta que vive en zonas remotas del alto Amazonas.

Los científicos aún desconocen cuál es su principal fuente de alimento, aunque piensan que las víctimas favoritas de esta chupasangre son la nariz y boca de los mamíferos acuáticos, donde podría permanecer durante semanas.

Por su morfología y ADN, los investigadores relacionan a la Tyrannobdella rex con otra sanguijuela que habita en la boca del ganado en México. Aunque se conocen entre 600 y 700 especies de sanguijuelas, el descubrimiento de nuevos especímenes es relativamente frecuente.

Podrían existir hasta 10.000 tipos diferentes en todo el mundo en los ambientes marino, terrestre y de agua dulce. Antepasados muy remotos La Tyrannobdella rex ha forzado una revisión de las relaciones filogenéticas entre varias familias de sanguijuelas.

Los datos morfológicos y genéticos la relacionan con la Pintobdella chiapasensis, una sanguijuela de Chiapas que suele alimentarse del tapir pero que también infecta a las vacas. También guarda relación con otras de la India y Taiwán, como la Dinobdella ferox, conocida por alimentarse de las membranas mocosas y haber atacado varios orificios humanos. Todas estas especies y otras de México, África y Oriente Medio constituyen la familia de las Praobdellidae, un grupo de sanguijuelas que parecen compartir su conducta alimentaria y que ponen en riesgo la salud humana en ciertas partes del mundo.

La relación evolutiva entre las sanguijuelas que en la actualidad habitan regiones distantes sugiere que el ancestro común de este grupo podría haber vivido cuando los continentes eran una única masa de tierra, antes de que Pangea se descompusiera.

Las especies antecesoras de esta familia de sanguijuelas compartieron el entorno con los dinosaurios hace 200 millones de años. La nueva T. rex se une a las otras cuatro especies que utilizan este nombre abreviado, incluyendo dos fósiles del periodo del mioceno, un caracol y un escarabajo, una hormiga que existe en Malasia en la actualidad y el Terópodos del Cretáceo.

Fuente: http://www.telecinco.es