Ola de desastres climáticos sin precedentes en el mundo

Si alguien se ha preguntado qué está pasando con el clima para que ocurran cosas como que Moscú arda a 40 grados, el sur de Asia esté anegado por la aguas, en España no podamos respirar y en Australia los ríos se sequen tras la mayor sequía de su historia tiene motivos para hacerlo. Tal sucesión de fenómenos extremos también asombra a los meteorólogos.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM), un organismo de la ONU que aglutina a las agencias nacionales, ha hecho pública una nota en la que asegura que estamos viviendo una una secuencia sin precedentes de eventos meteorológicos extremos. De hecho, en lo que va de año se han registrado récords de temperatura máxima en 17 países del mundo. Según narra John Vidal para el diario The Guardian, estos son: Bielorrusia, Ucrania, Chipre, Finlandia, Qatar, Rusia, Sudán, Níger, Arabia Saudí, Chad, Kuwait, Irak, Pakistán, Birmania, Isla Ascensión, Islas Salomon y Colombia.

“Muchos eventos extremos de diverso tipo están ocurriendo alrededor del mundo”, asegura la OMM, “dando lugar a una inusual pérdida de vidas humanas y de bienes materiales”. Ello incluye la ola de calor récord y los incendios en la Federación Rusa, las inundación por el monzón en Pakistán, los deslizamientos de tierra debidos a las lluvias en China y el desprendimiento de un gran iceberg en Groenlandia. A esto habría que añadir una larga lista de otras situaciones extremas, como la sequía y los fuegos en Austria y un número récord de días de alta temperatura en el este de Estados Unidos.

Según la Organización Meteorológica Mundial, la ola de calor en Rusia está asociada con la persistencia de un frente de altas presiones iniciado en junio. En un primer momento estaba ligado al anticiclón de las Azores, pero después se vio reforzado por una fuerte entrada de aire caliente desde el Medio Oeste. El clima de las estepa del sur de Rusia se ha trasladado a latitudes más al norte, acostumbradas a un clima más fresco. De este modo, se han registrado más de 20 días con temperaturas récord en Rusia, incluido el máximo de toda la historia en Moscú, que ha visto el termómetro rozar los 40 grados.

Desde que empezaron a tomarse medidas homologadas de temperatura, hace 130 años, Moscú no había tenido tan altas temperaturas ni durante tanto tiempo. Tampoco había registrado mínimas tan altas, como los 25ºC de mínima que soportó una de las noches de agosto. Además, Roshydromet, el departamento oficial de Meteorología ruso ha añadido que, en base a estimaciones realizadas por distintos medios, cree que que temperaturas tan altas no se habían conocido al menos en los últimos 1.000 años. Esas altas temperaturas son las que han alimentado los fuegos de bosques y turberas en la parte europea del país, donde decenas de personas han perdido la vida y el humo ha afectado la salud y el bienestar de millones de personas.

Las inundación en Pakistán han sido causadas por unas fuertes lluvias monzónicas. Según el Departamento de Meteorología del país, han llegado a caer 300 milímetros en períodos de 36 horas, es decir, una cifra similar a la mitad de lo que llueve en Madrid en todo un año. Los intensos aguaceros han provocado que el río Indo, en la parte norte de Pakistán, alcanzara el nivel más alto conocido desde 1929, cuando empezaron a tomarse medidas de su caudal. En Pakistán ha habido más de 1.600 muertos y seis millones de desplazados por las inundaciones.

En China está ocurriendo algo parecido. El 7 de agosto, un deslizamiento de tierra causado por las lluevias causaba 700 muertos y 1.000 desaparecidos en Zhoucu. Unos 12 millones de chinos ha perdido sus hogares.

El pasado 5 de agosto, el sensor MODIS del satélite Aqua de la NASA detectaba el desprendimiento de un iceberg de 260 kilómetros cuadrados de superficie del glaciar Petermann en el norte de Groenlancia. Es el mayor pedazo desprendido desde 1962, cuando se empezó a observar el glaciar.

Cambio Climático

La Organización Meteorológica Mundial intenta siempre referirse a datos y observaciones y no aventura interpretaciones sobre tendencias a largo plazo y cuestiones sobre el cambio climático. Sin embargo, en esta ocasión su nota sí entra en esa cuestión y lo hace dando a entender que podemos estar viviendo un avance de lo que nos depara el futuro:

“Los extremos siempre han existido, pero todos los eventos citados igualan o superan en intensidad, duración y extensión geográfica los más grandes sucesos regitrados históricamente. La ocurrencia de todos estos fenómenos casi al mismo tiempo hace preguntarse sobre su posible relación con el predicho aumento e intensidad de los eventos climáticos extremos que avanzaba el IPCC en su cuarto informe de evaluación publicado en 2007. Este informe aseguraba

que se espera que cambien el tipo, la frecuencia y la intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos a medida que cambie el clima de la Tierra y que esos cambios podrían producirse incluso aunque el cambio del clima en general fuera pequeño”. Acto seguido, la WMO añade: “Hay una tarea urgente para la ciencia, saber si la frecuencia y la duración de los episodios catastróficos va a cambiar”. Por ello, ha convocado para finales de septiembre un encuentro internacional en París sobre Eventos Climáticos Extremos. Pretende preparse para la situación actual y futura y crear metodologías y redes internacionales para afrontar la prevención de desastres, que pueden ser más comunes a partir de ahora.

Fuente: http://www.contexto.com.ar/vernota.php?id=32505