Internet se agota

Los más pesimistas hablan del “IPcalipsis”, el día en que el número que individualiza a cada dispositivo que ingresa a la red se acabe y ya nadie más pueda conectarse. Pero expertos trabajan en la implementación del IPv6, la versión que evitaría el caos.

Para quienes quieran ver la cuenta regresiva para que se acabe el v4, pueden visitar el sitio http://www.ipv4countdown.com

Lo llaman el “IPcalipsis” y aunque no es el fin del mundo, será el término de una era para internet. El 17 de junio de 2011, según proyecciones aritméticas, se acabarían las direcciones IPv4 (Protocolo de Internet versión 4) -número que identifica a cada dispositivo que se conecta a internet- y si bien no es la primera vez que se anuncia el agotamiento de las direcciones, los expertos confirman que esta vez sí es definitivo, por lo que se hace necesario hacer una transición a un nuevo protocolo. El IPv6, creado a principios de los noventa y mejorado hasta ahora, deberá implementarse en forma nativa en todo el mundo.

“Debido a que hay un número limitado de direcciones, es un hecho que se van agotando. Lo que ha cambiado es el pronóstico de cuándo sucederá el agotamiento total de direcciones y ahí debemos reconocer que ha pasado un poco el cuento del lobo”, sostiene Tomás Barros, director del laboratorio de investigación de NIC Chile -NIC Labs-, dependiente de la Universidad de Chile (Network Information Center o Centro de Información de Redes, nombre usado en todo el mundo para la organización encargada de administrar los nombres de dominio en alguna categoría en internet), y líder del proyecto que prepara la instalación de IPv6 en el país.

Jordi Palet es miembro del comité operativo de IPv6 Task Force, que prepara la instalación del nuevo protocolo en Europa y que presta ayuda en el resto del mundo, sostiene que llevan 15 años trabajando en su desarrollo y despliegue, “precisamente porque fue entonces cuando nos dimos cuenta que se agotaba IPv4”, dice.

La fecha es aproximada y depende del crecimiento del número de usuarios de internet, de las conexiones de banda ancha y del número de teléfonos celulares, entre otros factores. En Internet Assigned Number Asociation (IANA) -organización que entrega las direcciones a los proveedores a nivel mundial- queda un 5% de ellas, y deben repartirse por igual en las cinco regiones del mundo definidas (Latinoamérica y Caribe; Norteamérica; África; Asia Pacífico y Europa y Oriente Medio), por lo que deberían alcanzar para los próximos 6 u 8 meses.

Supervivencia del IPv4

Las primeras advertencias surgieron en los 90, habían pasado pocos años desde que internet se había abierto al usuario general y su crecimiento ya mostraba ser más rápido de lo que se había pensado. “32 bits (la longitud de la dirección codificada) proporcionan un espacio de direccionamiento suficiente para internet”, había dicho Vinton Cerf, uno de los padres de internet, en 1977, pero se equivocó. Los 32 bits calculados sólo alcanzaron para cerca de 4 mil 300 millones de direcciones. El aumento explosivo de dispositivos conectables a la red, más el que se espera para el futuro, exigen más.

“Fue justamente este temor lo que gatilló una serie de medidas tanto técnicas como políticas que han permitido al día de hoy posponer el agotamiento total”, cuenta Tomás Barros. Se creó el Classless Inter-Domain Routing (CIDR), que permite optimizar la asignación de direcciones y el Network Address Translation (NAT), que permite que una sola dirección IP pueda ser utilizada por un conjunto de dispositivos. En lo político, se aumentaron las exigencias para tener un rango de direcciones IP y se recuperaron muchas que estaban siendo subutilizadas.

“Lo anterior ha permitido posponer la fecha límite, sin embargo, hoy hay nuevas presiones por disponibilidad de direcciones. La más notable son los celulares y conexiones 3G, en los dos últimos años ha habido un boom impresionante. Suponiendo que eventualmente todos los celulares en Chile podrán navegar, sólo en eso se requieren 17 millones de direcciones”, sostiene Barros.

A esto se suma la entrada del llamado “Internet de las cosas” -o la tendencia a que todo dispositivo pueda conectarse a la red-, por lo que desde electrodomésticos a interruptores requerirán una dirección IP.

“Por todo esto, es que nuevamente el agotamiento de direcciones IPv4 se ve inevitablemente en muy corto plazo. Pero ojo, si hacemos la transición de forma pronta y correcta a IPv6, las direcciones IPv4 no se debiesen acabar nunca. Querrá decir que hicimos la pega bien”, enfatiza el director de NIC-Labs.

Las nuevas direcciones son de 128 bits y serán tantas que no será necesario un nuevo protocolo durante los próximos 480 años. En el mundo ya está desplegado casi al 100% a nivel de grandes redes y en las ISP (sigla en inglés de los proveedor de servicios de internet, como Entel o Movistar) ha habido grandes avances, sobre todo en Norteamérica, Europa y el Asia Pacífico. Lo que falta es la última parte, que IPv6 llegue de forma nativa a los usuarios finales (no sólo los corporativos) y eso depende de los ISP.

Aunque, según cuenta Palet, muchos usuarios ya lo utilizan sin saberlo. El protocolo se desarrolla desde 2002, y desde que Windows Vista salió al mercado (2007), que lo trae habilitado por defecto. “Aunque los ISP no lo tengan desplegado, los mecanismos de transición, automáticamente, lo configuran y lo utilizan, sin que los ISP lo noten. De lo que se trata es que los ISP lo desplieguen de forma nativa hasta en la última milla”, dice. “No es que empecemos a hacer la transición el año que viene, es que los que aún no la están haciendo hoy, no tendrán más remedio que hacerla”.

Fuente: http://www.lanacion.cl/internet-se-agota/noticias/2010-08-31/193735.html