Londres recuerda a Jimi Hendrix a 40 años de su muerte con muestra de objetos personales

En apenas tres años en esa ciudad la figura del legendario guitarrista afromaericano estalló mundialmente. “Hendrix en Reino Unido” se llama la exposición de efectos personales y cartas que se exhibe desde hoy en el museo del Hndel.

Fue el revolucionario entre los revolucionarios de la historia del rock. Jimi Hendrix, genio de la guitarra, vivió al límite, consumió todo tipo de drogas y con su solo en el festival de Woodstock de 1969 marcó toda una época.

Su particular interpretación del himno estadounidense, que intercalaba el sonido de sirenas y bombardeos, lo convirtió en uno de los líderes del movimiento contra la guerra de Vietnam y en icono de una generación. Un especial de Emol recuerda su historia, su vida, experiencia, su muerte y su redención.

Experiencia Hendrix

Hendrix murió el 18 de septiembre de 1970 en Londres, a los 27 años. La noche anterior había actuado en el Ronny Scott’s Jazz Club. Según la versión oficial, el músico murió ahogado en su propio vómito en su habitación del hotel Samarkand, tras consumir alcohol y somníferos. Sin embargo, durante décadas circularon distintos rumores en torno a su muerte, sobre todo entre sus seguidores.

Nacido en Seattle -donde también fue enterrado- Hendrix, al igual que Janis Joplin, Jim Morrison o Kurt Cobain, todos muertos a los 27 años, inspiró la máxima “vive rápido, ama intensamente, muere joven”.

La carrera del prodigioso músico zurdo arrancó en 1958, cuando su padre, James, le compró su primera guitarra. Jimi, al que entonces todavía llamaban Johny Allan, aprendió rápido y comenzó a tocar en los clubs de la zona.

Debido a su mal comportamiento, fue expulsado primero de la secundaria y después del Ejército. Jimi sólo tenía una cosa en la cabeza: su guitarra. Y consiguió convertirse en músico profesional, tocando primero con Ike, Tina Turner o Little Richard.

La fama le llegaría en 1966, cuando dio el salto a Londres, donde en pocas semanas ya estaba en boca de todos, gracias a sus actuaciones en locales como Speakeasy, Bag o’ Nails o Marquee. La casa en la que se instaló, en Brook Street, estaba junto a la vivienda en que residió otro genio de la música, Georg Friedrich Hndel, que compuso allí el Mesías.

“Cuando se fue a vivir a Brook Street en 1968, Hendrix se enteró de la relación de Hndel con el edificio y (…) compró toda la música compuesta por él que pudo encontrar”, aseguró Sarah Bardwell, directora de la casa museo de Hndel.

Púrpura y profunda: sesiones psicodélicas

Los excesos, las drogas y las mujeres fueron a menudo de la mano de sus muchos éxitos. Sus numerosas actuaciones por todo Reino Unido, junto al éxito de sus primeros singles, “Hey Joe” (1966) y “Purple Haze” (1967) y de su primer trabajo con la Jimi Hendrix Experience, Are You Experienced? (1967), lo convirtieron en toda una estrella en Europa para cuando regresó a tocar a Estados Unidos.

Tan sólo cuatro años en la cumbre le sirvieron a Hendrix para dejar una extensa obra musical y una herencia millonaria a la que su familia sólo tuvo acceso por completo en 1995.

En el 40 aniversario de su muerte, “Hendrix en Reino Unido”, una exposición con objetos personales y cartas lo recuerda hasta principios de noviembre en la casa museo londinense del Hndel, muy cerca al lugar al que se mudó con su novia, la británica Kathy Etchingham, y donde pasó sus últimos años.

La casa, en la que ahora se encuentran las oficinas del museo, se abrirá al publico de forma extraordinaria durante 12 días, aunque las entradas ya están agotadas.

Los afortunados podrán recorrer las habitaciones en las que Hendrix escribió, tocó y se adivirtió durante uno de los periodos más prolíficos de su vida y verán canciones escritas de su puño y letra o la mítica chaqueta de terciopelo naranja con la que apareció en conciertos y fotografías de sus discos.

Fuente: http://www.emol.com/noticias/magazine/detalle/detallenoticias.asp?idnoticia=436500