Christian el león, el rey de la selva (de cemento)

Hace 40 años dos jóvenes australianos tuvieron lo que se ha convertido en un famoso encuentro con un león en las profundidades de la selva africana.

El enorme y poderoso animal se dirigió hacia la pareja y en vez de atacarlos se acercó para que lo abrazaran y acariciaran.

La explicación de este extraordinario comportamiento es que los hombres y el león eran viejos amigos.

Aunque parezca increíble, se habían conocido en una tienda en Londres. John Rendall y Anthony “Ace” Bourke se habían topado con “Christian” a finales de 1969, en lo que entonces era un zoológico en la lujosa tienda Harrods.

“En el centro del zoológico había dos cachorros de león hermosísimos”, le relató a la BBC Rendall, quien se sintió atraído de inmediato al macho de la pareja.

“Tenía una naturaleza que atraía de inmediato. Se podía percibir que no tenía miedo ni estaba alterado. Estaba más allá de todo. Eso es irresistible”.

Los dos australianos, que acababan de llegar a Londres, decidieron casi de inmediato que iban a comprar a Christian.

Después de convencer al personal de Harrods de que serían unos buenos amos, los amigos pagaron 250 guineas (la moneda británica de entonces) -alrededor de US$5.736 en dinero de hoy- y salieron de la tienda con el león.

Christian creció rápido.

Notable relación

Rendall dice que tenían fe en el hecho de que los leones no son animales solitarios. A diferencia de otros felinos, viven en grupos y tienen instintos de convivencia.

“El león por sí mismo en cualquier circunstancia se va a buscar amigos. Y si no hay otros leones, creará una amistad con los seres humanos”, cuenta.

Así fue que el trío comenzó a forjar una relación extraordinaria. El cachorro se pasaba el día entre el apartamento de los amigos en Londres y la tienda de muebles en la que trabajaban, ubicada en la planta baja.

“Nos dimos cuenta de que estábamos viviendo con un animal increíblemente complejo e inteligente”, relata Rendall. “Era muy observador, siempre estaba mirando algo”.

Pero ¿qué hay de los peligros que enfrentaban los otros empleados, los clientes y la gente que pasa en la calle?

“Uno se preguntaba, ‘la persona que está por entrar ahora ¿traerá un niño, o tendrá un perro?’ Era una doble conjetura para evitar que se diera una situación incómoda. Y estoy muy orgulloso de decir que eso no sucedió. Se podía ver que era una criatura gentil y amable”.

Y Christian no estaba viviendo en cualquier lugar. Su apartamento estaba en la calle King’s Road (“la calle del rey”), en pleno corazón del “Swinging London” de los últimos días de los años 60.

El barrio fue hogar de las estrellas de rock y los diseñadores de moda de celebridades. Y mientras merodeaba en la tienda, el pequeño león se convirtió en una celebridad en sí misma.

Incluso salió en televisión. Cuando apareció en los estudios de la BBC, los hombres de seguridad decidieron que, si bien los perros no estaban permitidos en la normativa, ésta no menciona los leones, por lo cual fue recibido en el plató.

Retorno a la naturaleza

Pero un año después Christian ya pesaba como un hombre, y crecía rápidamente. Definitivamente, era hora de encontrar un entorno más seguro que su apartamento de Chelsea.

Eventualmente, el reconocido experto en el comportamiento de leones George Adamson aceptó tratar de ponerlo en libertad en un medio natural en Kenia.

Un año más tarde, John Rendall y Ace Bourke decidieron ir a ver cómo le estaba yendo a su viejo amigo. Pero, ¿los recordaría? ¿Cómo reaccionaría?

Apenas unas semanas antes, otro león que había sido devuelto a la naturaleza en la misma zona había matado a un hombre.

Finalmente, en las profundidades de la selva en la remota región de Kora, Christian apareció detrás de la cima de una colina. Era una criatura muy grande con una buena melena.

“Empezó a caminar muy lentamente hacia nosotros. Su lenguaje corporal era de curiosidad, no de ataque”, dijo Rendall. “Al final no nos pudimos resistir y lo llamamos. Allí fue cuando vino corriendo”.

Christian bajó la colina para sumergirse en los brazos de sus amigos y dejó que ellos lo abrazaran, jugaran y lucharan con él.

“Fue un momento de euforia”.

Ingenuos

Toda la escena fue capturada en una película, y décadas más tarde, apareció en internet.

Pronto el renacimiento de la amistad se convirtió en una sensación en YouTube y fue visto por millones de personas en todo el mundo.

En su libro recientemente republicado “Un león llamado Christian”, John Rendall y Anthony Burke reconocen que en 1969 eran ingenuos.

Admiten que la compra de animales exóticos sólo sirve para alimentar el tráfico de ellos.

Hoy en día Rendall dice que nadie debe tratar de criar a un león en un entorno urbano de la manera que él lo hizo.

Los peligros son evidentes. Pero Rendall quedó profundamente influenciado por el tiempo que compartió con Christian.

Adquirió interés por las tareas de conservación, y hoy está muy involucrado con la fundación de George Adamson, Wildlife Preservation.

En cuanto a Christian, su reintroducción en el medio natural fue la correcta.

Lo último que se supo de él fue que cruzó el río Tana rumbo hacia el norte.

Y es muy probable que ahora mismo haya leones merodeando el monte Kenia que sean descendientes de Christian, el León de Londres.

Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/07/110727_christian_leon_londres_rg.shtml

Más info de Christian el león:

http://www.prensanimalista.cl/web/2010/05/02/documental-christian-el-leon-en-animal-planet/

http://misionanimal.blogspot.com/2008/09/christian-el-len.html